un blog divino de la muerte

El Día internacional del Libro está aquí mismo, a la vuelta de la esquina y en esta casa somos de esa gente a la que se le enciende la vida cada vez que entra en una librería. Así que en un arrojo espontáneo por traerte a nuestro bando, hemos hecho (sí, hemos: Sergio y yo) una selección de algunos libros que viven en nuestra biblioteca y que creemos que deberías tener...

¿Alguna vez has cruzado un semáforo y, al llegar al otro lado, te has preguntado si lo cruzaste bien? ¿Si estaba en rojo, en verde o ámbar? O quizás... ¿has estado en un bar y, luego de haber hablado en más de una ocasión con el camarero, no has sabido a quién llamar para pedir la cuenta?

Desde que llevamos GPS en el móvil, el nuestro (ese mecanismo interno que nos dice el qué, el cuándo y el dónde) se nos ha ido estropeando poco a poco. Ahora, sin análisis mediante, lo queremos todo y lo queremos ya. Estamos tan sobreestimulados que, al final, nos ponemos en piloto automático y vamos por la vida como los caballos, con orejeras, para solo ver hacia adelante.

Llegar a destino está muy bien y anticiparse a lo que vendrá no puede nunca ser malo pero, para conseguirlo de verdad, hay que saber leer lo que está sucediendo a los lados: el "mientras tanto". Y para ello, hay que aprender a disfrutarlo...

Se acerca diciembre y nuestro cerebro, que ya huele a chocolate caliente y turrón, intuye que es el momento de empezar a pensar en las navidades: decidir en casa de quién será este año, hacer la lista de amigos a los que enviar una postal, imaginar el mejor regalo para ese sobri del alma. Y no sé para vosotras pero, para mí, cada año es más y más difícil encontrarlo. Porque, sea como sea, ya lo tienen todo y a montones. Así que hoy te traigo una propuesta más que bonita e interesante para los más pequeños de la familia.