Sami Garra | un blog divino de la muerte
326
page-template,page-template-blog-large-image,page-template-blog-large-image-php,page,page-id-326,ajax_fade,page_not_loaded,,vss_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,columns-3,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-11.2,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.2.1,vc_responsive
 

un blog divino de la muerte

La semana pasada ha sido una auténtica locura pero, sin lugar a dudas, ha sido una semana redonda. De esas que te dejan bien agotada y, hasta con dolor de pies y picor de ojos, pero feliz. ¡Muy feliz! Hemos estrenado web, blog y tienda online y debo deciros que superasteis nuestras expectativas. También hemos cumplido algunos años de casados, mi ahijado ha acabado su licenciatura en Diseño Industrial y, ya de broche de oro, he estado en Salamanca el fin de semana impartiendo un par de talleres de carvado en una de las tiendas más bonitas de la ciudad...

Hay pocas cosas más satisfactorias que tener un libro nuevo entre las manos. Sentir el tacto de las portadas en la yema de los dedos. Percibir su olor a nuevo. Leer la dedicatoria de la primera página...

Sé que esto es solo un blog, pero si cierro los ojos casi puedo palparlo. Físico, tangible, real. Un nuevo libro, en la nueva librería de nuestro nuevo hogar. El hogar de esta nueva etapa a la que hoy quiero dar la bienvenida mientras hablamos un poco de ñoñeces, de instagram y de la gente talentosa que ronda nuestro ya adorado #somostanpastel

Hola, divinuras mías! Llevo ya algunos días retrasando este post. En parte por falta de tiempo pero también, porque vengo a deciros adiós. Sí, es lo que toca porque, como ya sabéis, este año todo ha cambiado, así que es momento de cerrar esta etapa para recargar un poco las pilas y dar la bienvenida a todo lo nuevo que vendrá. Me da hasta pena por muy tonto que parezca pero, así es la vida. A veces toca cambiar de capítulo y otras, comenzar un nuevo libro...

Hola, divinuras mías! Yo soy de las personas que cree que una casa, es un hogar cuando tiene alma. De alguna forma, la impronta de aquellos que viven allí y se sienten a salvo en sus cuatro paredes. La huella de una pincelada por aquí o por allá. Así que hoy, os traigo el último rincón que he decorado de mi casa, personalizando estantes hexagonales.