Cómo hacer el mejor regalo estas navidades

Cómo hacer el mejor regalo estas navidades

Se acerca diciembre y nuestro cerebro, que ya huele a chocolate caliente y turrón, intuye que es el momento de empezar a pensar en las navidades: decidir en casa de quién será este año, hacer la lista de amigos a los que enviar una postal, imaginar el mejor regalo para ese sobri del alma. Y no sé para vosotras pero, para mí, cada año es más y más difícil encontrarlo. Porque, sea como sea, ya lo tienen todo y a montones. Así que hoy te traigo una propuesta más que bonita e interesante para los más pequeños de la familia.

Mi amiga Vero es mi amiga desde que ella tiene un año y yo dos. Los primeros años de nuestra infancia coincidimos en el mismo edificio de apartamentos y nuestras casas daban puerta con puerta. Así que nos hicimos amigas (gracias a nuestras madres, claro, que cuando eres tan pequeño la labor importante la hacen ellas). Nos pasábamos los días yendo de un piso al otro, las dos juntas. Y queríamos ser iguales. Si ella tenía algo, yo lo quería tener y, si lo tenía yo, era al revés. Nunca conseguimos que nos llevaran al mismo colegio ni nos vistieran igual pero todo lo demás se parecía muchísimo. Luego, mi familia y yo nos mudamos a 400 km de Buenos Aires y, aunque todo podría haber quedado ahí, nuestra historia no hizo más que comenzar. Nuestras madres, dos santas, se tomaron el trabajo (hasta que fuimos capaces de viajar solas) de hacer todos esos kilómetros cada año, en cada cumpleaños, para que nosotras no perdiéramos lo que habíamos conseguido. Y así, los años afianzaron la amistad. La nuestra y también la de ellas. Vero ha pasado veranos enteros en mi casa y yo muchos meses en la suya (incluso cuando ella ya ni vivía allí) porque, al final, las dos éramos hijas únicas así que también éramos un poco hijas de dos madres.

Ahora, ya hace muchos años que mi amiga Vero vive en Londres y yo aquí, en Vigo. Ella tiene a Lucía, un bellezón de dos años al que, tristemente, muy poco puedo ir a ver. Así que, cuando este año su madre me contó que quería comprarle un libro sensorial pero que no era capaz de encontrar a alguien que lo hiciera sin una demora de año y medio, me pareció el regalo perfecto. Porque, al final, el mejor regalo del mundo mundial para un niño es el tiempo que le dedicas y, si no eres capaz de dedicarle mucho en persona (por la distancia), al menos dedicarlo en algo que le regale  alegrías e interminables horas de juego.

Avisé a Vero que dejara de buscar y me puse rápidamente en contacto con Laura de CreaVea para ver el tema de los materiales. Porque cierto es que un libro sensorial lleva muchos materiales, tantos como páginas e ideas tenga el libro, la verdad. Así que contar con un sitio en el que tienes todo en el mismo lugar puede ahorrarte muchísimo tiempo.

 

Los materiales con los que cuento para este libro son:

-recortes de fieltro en colores lisos y con topos (para las portadas).

-botones grandes y surtidos, cintas y bolitas de madera.

-cuentas de figuras en madera de distintos colores y formas.

-formas ya confeccionadas de fieltro como flores, adornos y letras.

pegamento para fieltro y pastillas de velcro adhesivas.

bolsillos transparentes para fotos, cremalleras, etc.

 

Pero empecemos por el principio: ¿qué es un libro sensorial? Lo puedes encontrar también como “Quiet Book” y no es más que un libro de juegos didácticos y de reconocimiento pensado para niños pequeños. Por tanto, se realizan en tela o fieltro buscando que sea lo más inocuo posible para el niño. Normalmente se busca que contengan actividades pensadas según el desarrollo o la personalidad del niño: rompecabezas, vestir una muñeca, colocar las manzanas del árbol en una cesta… Todo lleva velcro, botón o distintos tipos de cierre para que el funcionamiento vaya cambiando y sea más fácil o más difícil. Es un libro de los que incentiva a investigar y a resolver las distintas cuestiones que lo integran y a aprender, por ejemplo, los números o las formas mientras lo hacen.

Lo primero es buscar ideas, replantearlas y decidir qué queremos hacer, en qué cantidad y cómo. Lo primero que hice yo fue ir a Pinterest y armar una carpeta de inspiración. Allí encontré algunas de las ideas que utilizaré y otras han surgido de ver otro libros. Os dejo enlace a la carpeta que seguro os sirve de ayuda.

Después hay que hacer una lista de aquello con las ideas que más nos gustaron y  así decidir cuáles utilizar, cuántas páginas tendrá el libro, cuántas por idea, etc. Mi lista definitiva incluye:

-1 página con figuras geométricas de diferentes tamaño y colores.

-1 página de números (cuenta las pepitas de las sandías).

-1 página para ver gestos y expresiones (cambia la expresión de la cara).

-1 página con hilos y botones (la tela de una araña).

– 2 páginas con títeres dedo (animalitos + árbol con flores).

-1 página con el arco iris (con cuentas de colores).

-2 páginas para preparar una pizza.

-1 página de encontrar figuras entre muchas.

La mayor parte de mis recortes de fieltro miden 24 x 30 cm y tienen 1 mm de grosor, que no es mucho y me permite trabajar haciendo páginas dobles (cada una con dos colores y cosidas con el punto festón tan usado para fieltro). Quiero hacer la encuadernación con cosido japonés, así que cortaré cada página de 24 x 26 cm para dejar 2 cm por un lado, que es donde haré el cosido.

Lo primero entonces es cortar y luego decidir el orden de colores. No coseremos las páginas entre sí ni haremos la encuadernación hasta terminar el libro, ya que podremos trabajar más cómodas y esconder las puntadas que requieran las páginas.

El orden de colores lo escogí en función de las combinaciones al estar abierto el libro aunque, al trabajar cada una de las páginas, puede que necesite cambiarlo. Nunca se sabe. De momento, os propongo un plan. Podemos hacer este proyecto juntas. Sería maravilloso. Haré dos post más durante diciembre sobre este tema porque tiene mucha miga. Así que, en el próximo, veremos cómo diseñar y comenzar a trabajar cada página y, en el último, la encuadernación y todos los detalles finales. ¿Te sumas?

Aunque bonito, es un regalo muy laborioso y nos vendrá muy bien sentirnos acompañadas al hacerlo. Para ello podréis ir compartiendo vuestros avances y dudas con el hashtag #tumejorregalodereyes. Cuando queramos darnos cuenta, tendremos un grupo de apoyo al que recurrir si una idea fallase o algo nos saliera como el traste. ¿Qué os parece? Podría ser algo genial para nosotras y para los afortunados que reciban un libro divertido y didáctico a partes iguales, ¿sí o qué?

Os veo, como siempre, en los comentarios, así charlamos un ratito y me contáis si os mola la idea, ¿no?

No me quiero ir sin contaros que hoy hemos abierto la inscripción a dos intercambios de postales navideñas. Si os queréis sumar, tenéis toda la información en la cuquiletter de hoy. Y no olvidéis que este viernes es Pink Friday y en nuestra tiendita online habrá muchas novedades, ofertas y, otra vez, sellos cuquis de regalo. Allí os esperamos ^.^

¡Gracias por estar ahí siempre!

Bicos,

Sami

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Sami Garra
hola@samigarra.com
8 Comentarios
  • Elvira Villoslada
    Publicado a las 18:54h, 22 noviembre Responder

    ME parece algo realmente bonito y encantador, a ver si puedo unirme y hacer uno para mis niñas, que seguro será ideal para estas navidades, como siempre sami no dejas de sorprenderme.

    • Sami Garra
      Publicado a las 10:06h, 24 noviembre Responder

      ¡Venga, súmate! Es un regalo maravilloso y seguro, seguro que no te arrepientes ^.^ ¡Palabrita de exploradora!

  • Irene Santiago
    Publicado a las 23:17h, 22 noviembre Responder

    A mi me encantaría unirme… tengo ganas desde hace tiempo de hacer uno para mi sobri, pero una mezcla de pereza y un nosaberpordondeempezar me lo han puesto difícil!!! jajja

    • Sami Garra
      Publicado a las 10:07h, 24 noviembre Responder

      Pues espero haberte puesto las pilas, Irene. Tú ve cogiendo ideas para tu libro y estate atenta a mi stories en instagram que entre post y post, os iré compartiendo mis avances 😉

  • Nidia
    Publicado a las 20:57h, 23 noviembre Responder

    ¡Oh, qué regalo tan tierno y bonito! Sin duda creo que has dado con el regalo perfecto. Los quiet book son fantásticos para los peques y seguro que tu amiga y su niña van a pasar horas de diversión y aprendizaje.
    Deseando ver cómo siguen tus progresos 🙂
    Un besazo!

    • Sami Garra
      Publicado a las 10:13h, 24 noviembre Responder

      Creo que el regalo, más bien, ha venido a mí… Que a mí jamás se me había ocurrido antes de Lucía pero sí es cierto que en cuanto me llegó, lo vi claro. Es un regalo maravilloso ^.^
      Bicos!

  • patry
    Publicado a las 21:17h, 23 noviembre Responder

    Me mola mucho, de hecho llevo años queriendo hacer uno, tengo los recortes de fieltro y nunca me he animado a hacerlo, ahora mis peques ya no son tan peques, pero tengo un sobri que sería ideal…. creo que me voy a animar… saludines

    • Sami Garra
      Publicado a las 10:15h, 24 noviembre Responder

      ¡Eso, anímate! Que aquí te espero para hacerlo juntas ^.^ Besines!

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