Diseñando un snail mail temático paso a paso

Diseñando un snail mail temático paso a paso

Llámame loca, pero ya tengo ganas de verano. No sé si porque mis pies ya se mueren por ir desnudos o porque yo ya me muero por tener tiempo libre para sentarme a escribir cartas y más cartas. Lo cierto es que, cada vez que tengo un ratito para mí, lo dedico a crear correo bonito. Pero como no tengo mucho tiempo, no lo creo todo a la vez. Así que hoy, quiero enseñarte cómo lo hago realmente para que veas que, en la práctica, por muy poquito tiempo que tengas este no es un hobby que tengas que abandonar. ¿Te vienes?

Natàlia es una de mis penpals más queridas. Es la primera que tuve y es a la que, sea como sea y tenga el tiempo que tenga, nunca jamás he dejado de escribir. ¡Sería incapaz! Porque aunque todas mis penpals merecen mis snail mails, Nat es siempre la que más. A veces, con paciencia (por su parte) recibe snail mails completos y hermosos. Otras, solo cartas bonitas en un sobre. Pero intento nunca nunca dejarla atrás porque en el fondo creo que ni siquiera Sami Garra (como persona y como negocio) sería lo mismo si ella no me hubiera enviado aquel snail mail de agradecimiento, el primero que recibí. Toda mi vida cambió gracias a aquel primer correo bonito que hice para responderle así que, como podrás imaginar, ella es como mi pequeño tesoro.

Y como sé que mis tiempos laborales son muy exigentes, tengo mucho trabajo ya previsto y la agenda llena a muy corto plazo, desde ya he comenzado a preparar mi snail mail para el verano. Y no quiero dejar de traerte el paso a paso para que aprendas, poco a poco, a crear una temática para tu correo bonito.

En mi caso, siempre hay un disparador. Un sello, un color, una idea chiquitita de algo que quiero que contenga mi correo, un personaje, etc… En este caso, todo ha comenzado con un sello: mi sello bañador. Y si quieres llevar a cabo este snail mail más o pronto o más temprano, te recomiendo descargarte la plantilla para poder carvarlo tú misma y seguir mis pasos. En el archivo, verás dos tamaños distintos. Esto es por darte más opciones a ti, la plantilla original y la que he utilizado yo es la más grande.

Aunque, para serte sincera, he comenzado por el sobre. Siempre suelo empezar en ese punto. El sobre suele ser de las cosas más importantes para mí, sobre todo en un snail mail tradicional como este, ya que el sobre será lo primero que mi penpal vea al abrir su buzón y, haga lo que haga después, sé que cabrá. Todo lo contrario a si decido hacer una estructura más compleja como un flipbook o un snail mail a partir de un mini álbum donde ya tendré que ver luego dónde cabe.

En este caso, he escogido un sobre amarillo por el sol y la arena y he trabajado el nombre con color rosa porque la combinación amarillo y rosa me flipa por sobre todas las cosas. Para hacer la caligrafía, he utilizado un rotulador de efecto chalk paint de la marca Zig y luego, he realizado una sombra con un Tombow de color gris y los detalles finales con un bolígrafo de gel rosa metalizado de la marca Edding. Luego simplemente he dibujado una huellas (simulando huellas en la arena) usando un rotulador amarillo un poco más oscuro que el color del sobre.

El segundo elemento más importante en un snail mail clásico es la carta y el papel que utilicemos para escribirla. Aquí a mí me gusta lucirme y crear estampados que quiten el aliento tal que si estuviese creando papeles de scrapbooking para un flipbook porque lo importante, lo verdaderamente importante, de un correo bonito está en la carta en sí, en el lazo que se crea y en esa relación de amistad que nos une.

Esta vez, sí le he sacado todo el jugo al sello del que nació todo este snail mail y lo he estampado a lo largo de la hoja, a veces del derecho y a veces del revés. Y luego, he jugado dibujando y pintando detalles encima para enriquecer el papel. Seguro que más de una vez ha pasado que queréis crear vuestros propios papeles, usando sellos propios o no pero las tintas se quedan como a medio camino de la impresión. Simplemente es porque faltan detalles. Pero nadie dijo que no pudiéramos hacerlos a mano. De hecho, cuánto más bonito es si lo hacemos de esta forma. Así que para resaltar la estampación muchas veces utilizo lápices de colores, de grafito o rotuladores y bolis.

Para estampar mi sello he utilizado la tinta pigmento color chicle de Lora Bailora. Luego, he coloreado los lunares del bañador y algún otro detalle utilizando un rotulador Zig con efecto chalk paint en color rosa y para los detalles finales he realizado pequeñas sombras en el bañador para dar profundidad al dibujo y corazones y puntos en el papel para acompañar. Para ello, he utilizado un bolígrafo de gel metalizado en color rosa de Edding.

Aún faltan elementos por mucho snail mail clásico que sea. Pero poco a poco. De momento, ya tenemos el sobre y el papel de carta. Más adelante, veremos también cómo resuelvo las chuches típicas que se envían con un snail, el mail tag y más cositas. Así que estate atenta porque este proyecto tendrá 2da parte.

Espero que te haya gustado y, si lo pones en práctica, no olvides compartirlo conmigo en Instagram. Mi usuario es @samigarra ^.^ Y, si tienes dudas o necesitas ayuda, te veo aquí debajo en los comentarios.

 

Sami Garra
hola@samigarra.com
2 Comentarios
  • Patry
    Publicado a las 17:44h, 28 abril Responder

    Me encanta la idea, yo últimamente ando falta de musas para el snail mail… Yo tengo una penpal que nos proponemos temática, para las respuestas, y aunque al principio me pareció guay, porque sería más fácil responder, hay veces que es super dificil pensar en cosas sobre un tema concreto… me descargué el bañador, a ver si me animo y lo carvo, que llevo mucho también sin carvar… saludines

    • Sami Garra
      Publicado a las 11:05h, 29 abril Responder

      Lo importante es que tengas claro que de cualquier objeto, estación, personaje o color puede nacer una temática. Como en mi caso, que todo ha comenzado con un simple sello de bañador…
      ¡Un abrazo apretado, Patry!

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