Rutinas que potencian tu creatividad

Rutinas que potencian tu creatividad

Hola, divinuras mías!

Si lleváis un tiempo siguiéndome, ya sabréis que la creatividad es uno de mis intereses y uno de mis temas favoritos es cómo desarrollar y potenciar nuestro pensamiento creativo.

Además, en reglas generales, este es el mes de volver a las rutinas… al trabajo, al cole, a casa. Así que, ¿qué mejor tema para abordar hoy? Venga, hablemos sobre rutina y creatividad…

Personalmente, estoy convencida de que para alimentar, acrecentar (y estabilizar) nuestra creatividad debemos hacernos amigas y compinches de nuestra rutina. Soy de las que cree que una rutina y un sitio ordenado (al menos relativamente ordenado) nos ayudan en vez de perjudicarnos. Aunque sé que esto es difícil de ver porque hemos crecido creyendo que la rutina era aburrida y que aburrirse era lo peor. Sí, “rutina” y “aburrir” son palabras de asociación negativa… pasa lo mismo con “raro”. Pero seamos sinceras, nos pasamos toda nuestra infancia y pre-adolescencia intentando encajar, queriendo ser como los demás. Y luego, llegas a la pre-adultez para ver que “distinto” mola… hasta que al final, entiendes que lo que vale es ser uno mismo.

Pues bien, con la rutina pasa algo parecido… Antes de mi primer matrimonio, tuve un novio muchos, muchos años (demasiados) y él por alguna extraña razón estaba obsesionado con la rutina. La rutina era lo peor que podía pasarle al ser humano, podíamos “morir” de rutina prácticamente. Así que en su búsqueda de vida sin rutina, me dejó y volvió infinidad de veces (también demasiadas)… en fin. Quitando su obsesión, recuerdo que por aquel entonces, la gente de mi edad era lo que pensaba. Rutina y aburrimiento eran los enemigos del ser humano aunque también imagino que es normal. Es la edad en la que descubrimos el mundo por segunda vez… sin papá y mamá, digamos.

Sin embargo, somos animales de costumbre. Caemos en la rutina una y otra vez. La vida va de rutinas… por lo que odiarla con pasión no es un buen remedio.

Por otra parte, si lo que queremos es desarrollar nuestro PENSAMIENTO CREATIVO primero, tendremos que PENSAR, ¿verdad? Imposible que haya pensamiento creativo si no hay pensamiento. Así que sí, pensar también es bueno ^.^ Y para que haya pensamiento, tiene que haber un poquito de SLOW LIFE.

Pero analicémoslo un poco… Ninguna de nosotras quiere que la “lámpara” se nos encienda una vez y nunca más. Ninguna de nosotras quiere pasar meses bloqueada, sin poder crear absolutamente nada. Por lo que no alcanza con desarrollar la creatividad y conseguir un pensamiento creativo. Además, necesitamos que se quede, que sea algo normal, de diario. Quizás soñemos con ser GENIOS CREATIVOS e inventar o descubrir cosas maravillosas que aún nadie haya conseguido pero seamos realistas, no todos los niños que juegan al fútbol acaban siendo Messi… Así que, lo que en verdad queremos es ser CREATIVAS y poder serlo todos los días, incluso a antojo!!! Y para ello, necesitamos pequeñas banalidades que nos permitan PENSAR CREATIVAMENTE.

Eso sí, recién una vez las convirtamos en RUTINA podremos recurrir a nuestro pensamiento creativo día sí y día también.

Y ahora me diréis: vale, todo muy bonito pero ¿qué rutinas potencian el pensamiento creativo? Pues bien, en principio, las que dejan lugar al pensamiento. Lo primero que debemos conseguir son espacios en los que, aunque hagamos esto o aquello, podamos dejar ir a nuestro cerebro a pensar. Esto es vital…

Rutinas creativas:

TÓMATE CINCO MINUTOS, TÓMATE UN CAFÉ. Si es en la calle, en una cafetería, mejor que mejor. Hazte amiga de la cafetería de debajo de casa y date el gusto de ir a disfrutar en una de sus mesas (si el clima ayuda y te sientas en la terraza, no podría ser más ideal). Disfruta tu bebida, mira a la gente pasar.

Si lo haces en casa, hazlo frente a la ventana (o en el balcón) y si vives en un piso interno y tu vista solo es una pared a medio derruir, no importa, busca formas en las manchas o cuenta grietas. Una cosa, te llevará a la otra y, quizás no el primer día, pero al final, será genial a nivel creativo (e incluso, a nivel humano).

DISFRUTA DEL BAÑO Y LA DUCHA. Seguro que más de una vez has notado que hay reflexiones o resoluciones a las que llegas solo durante la ducha.

Es un momento reflexivo por naturaleza. El agua nos relaja y eso nos permite crear.

Así que la clave está en disfrutarlo. Deja correr el agua caliente por la nuca, cierra los ojos… piensa.

Y aunque no sea de diario, puedes armar una rutina de baño. Escoge un momento que te venga bien. Llena la bañera, pon música bajita. Sírvete una copa de vino y otra vez… DISFRUTA.

Disfruta y CREA!!! El 70% de lo que sucede con nosotros mientras nos duchamos está relacionado con el hecho de crear. No lo olvides y aprovéchalo!

SAL A CAMINAR. Caminar es uno de los ejercicios más simples y completos que podréis encontrar. Y además, es el único que no requiere prácticamente concentración de ningún tipo (al menos, no en el hecho de “caminar” en sí).

Caminar, nos permite estar en el mundo que nos rodea y en nuestro cerebro, a la vez. Exactamente igual que las dos opciones anteriores. Y esto es lo que sucede con “cualquier rutina”. Estas son las simples, las que podemos tranquilamente hacer “por inercia” y ahí está el truco. Justamente, la inercia es lo que nos permite estar fuera de nosotros y dentro, al mismo tiempo. Lo que significa que haremos relaciones complejas (y por ende, creativas) mientras “seguimos viviendo”, yendo a aquel sitio, tomando aquel café o lavándonos la cabeza.

Yo, personalmente, podría sumar PINTEREST a la lista. Creo que es otra rutina creativa maravillosa que le permite a nuestro cerebro guardar información valiosa y pensar, a la vez. El truco está en que toda la información es VISUAL… no lees, no sabes de donde viene, solo miras aquí y allá. Si lo haces durante un tiempo, al final, tu cerebro es capaz de hacer ambas cosas a la vez. Y esto sucederá casi con cualquier rutina que implementes, en mayor o menor medida. Yo pienso mientras carvo mis sellos o cuando pinto… incluso, haciendo snailmailing.

Hay otras actividades que trabajan en “diferido” o no de forma constante, como leer o ir al cine. Puede que ver una película despierte tu pensamiento y te vayas del hilo argumental o puede que al acabar, al hablar sobre ella o “en la ducha de la noche” tu pensamiento creativo despierte gracias a esa película. Seguro que os ha pasado! Sumar “historias” a nuestra vida es vital, da igual que las leas, las veas, las oigas o las vivas. Salir al mundo y “observarlo”siempre ayuda y todo suma.

Y vosotras, ¿cuáles son vuestras rutinas? ¿Sois capaces de distinguir cuáles son vuestros momentos potencialmente creativos y porqué? Os veo, como siempre, en los comentarios así charlamos un poco, no?

Besazo con cafeína,

Sami

Sami Garra
hola@samigarra.com
12 Comentarios
  • María
    Publicado a las 17:08h, 07 septiembre Responder

    Madre mía Sami…. Me has dejado con la boca abierta…. Me he puesto a pensar y me he dado cuenta de que en si cada día es una rutina: trabajo, casa, tareas, deporte y así todos los días… pero no tengo un hábito como los que describes, siento que sentarme 5 minutos es perder tiempo precioso durante el que hacer otras cosas… Y luego cuando llega la hora de crear, hay veces que me puedo tirar sentada en el escritorio, dando vueltas a la cabeza y al material barajando todas las posibilidades, que si que supone una perdida de tiempo útil… Tu post me ha servido para pensar y replantearme las cosas. En octubre empiezo nuevo estilo de vida, forzado, y es que se acaba mi contrato de trabajo. Así que no veo mejor punto de partida para cambiar esa “rutina” y tomarme las cosas con otro ritmo. Un besazo!

    • Sami Garra
      Publicado a las 18:56h, 07 septiembre Responder

      Me alegra leerte, María! Forzada o no, ahí tienes una oportunidad enorme que seguro te traerá montones de cosas buenas!!! Entiendo lo que dices a la perfección porque a veces a mí también me pasa. Vivimos muy deprisa, tan deprisa que olvidamos la importancia de las cosas que parece, a simple vista, que no la tuvieran. Dedicarnos un tiempo para nosotras, hacer un poco de “slow life” o simplemente, tomarnos en serio cualquier actividad por banal que parezca, para vivirla, sentirla, disfrutarla no solo nos permite tener una vida más plena, además nos deja espacio para “crear”. Porque sea cuál sea nuestro proceso de creativo, siempre nace en nuestra cabeza ^.^ Besazo gigante!

  • Anne-Laure
    Publicado a las 17:08h, 07 septiembre Responder

    Es verdad que era también uno de mi temores de adolescente, caer un día en la rutina! Hoy en día, para mi la rutina es más que necesaria, como trabajo para mi cuenta, si no me impongo una rutina con horarios (aúnque los míos son bastante flexibles, jiji), el trabajo se vuelve caótico! Y si en mi rutina, tengo dos momentos privilegiados para la creativadad, cuando me levanto, me preparo un cafe esperando a que mi novio se levante también, y leo revistas, o miro páginas web de fotografías,… para inspirarme. Y luego por la noche, como no me gusta demasiado la TV, suelo estar leyendo, y apuntando cosas para el día siguiente. Un beso

    • Sami Garra
      Publicado a las 18:56h, 07 septiembre Responder

      Sí, Anne-Laure… cuando somos jóvenes tenemos el ansia de saber cómo es el mundo, conocer algo nuevo casi a diario. Ay! Qué tiempos! jajajaja! Mi MOMENTO también son las mañanas porque también soy la primera en despertar ^.^ También aprovecho los descansos pequeñitos durante el día para curiosear IG, Pinterest, tomarme el café mirando la gente pasar o jugar con mi perro! Muchas gracias por tu visita!!! Besazo enorme!

  • Ruth
    Publicado a las 17:08h, 07 septiembre Responder

    Pues es que es verdad en nuestra rutina podemos dar rienda suelta a la ceatividad. Por ejemplo, la cocina. La mayoría tenemos que dedicar cierto tiempo de nuestro día a día a preparar comidas, cenas, meriendas, desayunos….
    Podemos presentar el mismo plato de las mil maneres que nos plazca, cambiar los ingredientes, el acompañamiento… y estimular así nuestra creatividad, y luchar contra el aburrimiento que a veces nos produce es atarea (al menos a mí)
    Lo que ha estimulado sin ninguna duda mi creatividad ha sido instagram. Veo fotos y composiciones en cualquier lado, camino levantando la mirada porque a veces las coses más bonitas están en una ventana, en un balcón, en la copa de un árbol…

    Me ha encantado tu post, Sami.

    Un abrazo

    • Sami Garra
      Publicado a las 18:56h, 07 septiembre Responder

      Ruth! Has traído un ejemplo maravilloso de cómo “disfrutar” con una actividad diaria y rutinaria. Debo reconocer que yo a diario cocino a las corridas y busca maneras de pasar el menor tiempo posible en la cocina. Pero también es cierto que cuando me pongo en modo “slow life” y cocino despacito, con ganas, no solo lo disfruto muchísimo y me lo paso pipa, además le doy rienda suelta a mi creatividad ^.^ Por cierto, IG es lo más de lo más, jeje! Gracias por pasarte!!! Besazo gigante!

  • Rocío
    Publicado a las 17:09h, 07 septiembre Responder

    Guapísima. Tengo una gran amiga que dice que no hay que hacer nada. Tener ratos de no hacer nada son de vital importancia. Para escucharnos a nosotros mismos y que aparezca esa chispa. Hay que dejar espacio para que las ideas nazcan.
    En mi experiencia te dire que mi faceta creativa salió gritando desde mi subconsciente al estar totalmente sometida al cosciente. No sé si me explico. Estaba tan en el cosciente. Al 100%. Que cuando llegue a tener el cerebro tan ocupado y cansado por exceso de trabajo. Me empezaron a nacer ideas, necesidades creativas que no me dejaban vivir. Hasta que empezé a hacer fotos y luego a escribir y ahora fluyen y conviven. Ni todo puede ser una cosa no todo otra.
    Por cierto mos lugares o habitos son: conducir acabo grabando las ideas para no ponerme en peligro y cuando corro. Hoy tu frase me ha dado tanto que pensar mientras entrenaba que sera parte de mi post de mañana.

    • Sami Garra
      Publicado a las 18:57h, 07 septiembre Responder

      Estoy 100% de acuerdo contigo, Rocío! Necesitamos un poco de todo. A mí me gusta creer que el truco está en vivir “plenamente”, eso de estar en lo que estás y no medio ausente. Así somos más productivos. Por otra parte, nuestro cerebro es como un cuaderno de bocetos a estrenar, una vez que ya no caben más dibujos en una de sus hojas, hay que volver a la hoja “en blanco” ^.^ El coche!!! Un ejemplo genial también. Yo aquí no conduzco, ni tengo carnet español siquiera pero sí. Definitivamente el coche es un sitio genial para estimular el pensamiento creativo! Gracias por la visita… Besazo enorme!

  • Rut Cabrera
    Publicado a las 17:09h, 09 septiembre Responder

    ¡Me encanta lo de la ducha!
    Es verdad que grandes ideas aparecen en ese momento! 😉

    Gracias por las propuestas, siempre hay que buscar un ratito para la creatividad.

    Un beso,
    Rut

    • Sami Garra
      Publicado a las 18:57h, 09 septiembre Responder

      Muchas gracias, Rut! Me alegra que te hayan gustado mis propuestas. Cualquier momento en busca del pensamiento creativo es uno ideal para hacernos un “regalo” a nosotras mismas, no? Gracias por la visita!!! Besazo gigante!

  • ana maría
    Publicado a las 17:09h, 09 septiembre Responder

    Acabo de aterrizzar en tu bl9g por casualidad y me encanta. Me quefo con el momento cafe-creativo. Añadiria el tiempo muerto que paso en los transportes publico donde mi libreta y yo somo uno…jeje. un saludo.

    • Sami Garra
      Publicado a las 18:57h, 10 septiembre Responder

      Hola, Ana María!!!! Bienvenida! ^.^ Tienes toda la razón, el tiempo muerto en cualquier transporte puede ser un momento creativo formidable. No sé si sabes quien es DirtyHarry, un ilustrador conocido por sus letterings de fábula. Todos sus trabajos nacen en el metro. Es allí donde empezó a dibujar y donde aún hoy lo hace (casi) siempre! También es uno de mis artistas favoritos 😀 Gracias por tu visita! Espero verte seguido por aquí. Besazo enorme!

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